miércoles 25 de marzo de 2009

DESDE HELSINKI


Hoy me han traído unos regalitos desde Finlandia. Dos tipos del tradicional Reikäleipä, que son panes planos de centeno, con un agujero en el centro, de sabor muy intenso y secos, para que se puedan guardar durante largo tiempo.

y un Näkkileipä una especie de pita crujiente y dura, también de centeno. Antiguamente se hacía introduciendo a la masa unos cubitos de hielo que se fundían al hornear y así surgían las características burbujas. Son panes con una larga tradición, que a mi me parecen muy curiosos.

Un cepillo natural, para limpiar las patatas que se hierven con piel, unas espátulas de una madera muy bonita, para servir la mantequilla y una agarradera de ganchillo (como me gusta esta palabra) para el horno, hecha a mano, que me ha traido a la memoria las mantas que hacía mi abuela, llenas de colores.

No sé si en casa estos panes se guardarán mucho tiempo, esta noche seguro que cae alguno, con mucha mantequilla y algo más...

Gracias por haberos acordado :-).

4 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad es que los panes son curiosos y bonitos, con lo que me gusta a mí el centeno!! pero tienen pinta de haber sido creados por algun dentista, jeje. Parecen un poco mazacotes, los habeis probado?
En cuanto al resto de los regalos, guapisimos y para curioso el cepillo.
Besos
Juantxo

Mònica dijo...

Son auténticos mazacotes, pero son así expresamente, en otra época los soldados los llevaban porque pesan poco y se pueden consumir pasado mucho tiempo, osea mazacotes por narices :). Tienen un sabor increíble, con queso no sabes lo que son! Ayer desapereció uno enterito. Y el cepillo tengo unas ganas de probarlo...el día 18 te lo enseño ;)

Miriam dijo...

Me encantan estos panes nórdicos!

Descubrí vuestro blog a través de Ibán, al que tuve el honor de conocer en un curso que dió en Madrid, qué envidia me da que además de a Ibán hayáis tenido a Jane de Au levain!... pero me pilláis un poquitín lejos :-)

Enhorabuena por recuperar una tradición tan amenazada como la del pan de verdad.

Saludos

Mònica dijo...

Hola Miriam, bienvenida, muchas gracias por tus palabras. Me pasado por tu blog y me he autoinvitado en primavera ;), ya he visto que te has unido al club de panaderos caseros, ¡que bien!. Luego me lo leeré con calma.
Un abrazo