

Hoy me han traído unos regalitos desde Finlandia. Dos tipos del tradicional Reikäleipä, que son panes planos de centeno, con un agujero en el centro, de sabor muy intenso y secos, para que se puedan guardar durante largo tiempo.
y un Näkkileipä una especie de pita crujiente y dura, también de centeno. Antiguamente se hacía introduciendo a la masa unos cubitos de hielo que se fundían al hornear y así surgían las características burbujas. Son panes con una larga tradición, que a mi me parecen muy curiosos.

Un cepillo natural, para limpiar las patatas que se hierven con piel, unas espátulas de una madera muy bonita, para servir la mantequilla y una agarradera de ganchillo (como me gusta esta palabra) para el horno, hecha a mano, que me ha traido a la memoria las mantas que hacía mi abuela, llenas de colores.
No sé si en casa estos panes se guardarán mucho tiempo, esta noche seguro que cae alguno, con mucha mantequilla y algo más...
Gracias por haberos acordado :-).
No sé si en casa estos panes se guardarán mucho tiempo, esta noche seguro que cae alguno, con mucha mantequilla y algo más...
Gracias por haberos acordado :-).
4 comentarios:
La verdad es que los panes son curiosos y bonitos, con lo que me gusta a mí el centeno!! pero tienen pinta de haber sido creados por algun dentista, jeje. Parecen un poco mazacotes, los habeis probado?
En cuanto al resto de los regalos, guapisimos y para curioso el cepillo.
Besos
Juantxo
Son auténticos mazacotes, pero son así expresamente, en otra época los soldados los llevaban porque pesan poco y se pueden consumir pasado mucho tiempo, osea mazacotes por narices :). Tienen un sabor increíble, con queso no sabes lo que son! Ayer desapereció uno enterito. Y el cepillo tengo unas ganas de probarlo...el día 18 te lo enseño ;)
Me encantan estos panes nórdicos!
Descubrí vuestro blog a través de Ibán, al que tuve el honor de conocer en un curso que dió en Madrid, qué envidia me da que además de a Ibán hayáis tenido a Jane de Au levain!... pero me pilláis un poquitín lejos :-)
Enhorabuena por recuperar una tradición tan amenazada como la del pan de verdad.
Saludos
Hola Miriam, bienvenida, muchas gracias por tus palabras. Me pasado por tu blog y me he autoinvitado en primavera ;), ya he visto que te has unido al club de panaderos caseros, ¡que bien!. Luego me lo leeré con calma.
Un abrazo
Publicar un comentario en la entrada